¿Es suficiente la presencia de marca?

¿Es suficiente tener presencia en redes sociales y muchos seguidores para garantizar la venta de tus servicios o productos?

Muchas empresas contratan un community manager (administrador de comunidad online) para que les administre la redes sociales de su negocio con la expectativa de que esta única labor sea suficiente para generar ventas seguras.

Éste es uno de los mayores interrogantes de quienes aún están considerando invertir semanal, quincenal o mensualmente en un profesional del marketing digital para que se haga cargo de administrar la presencia de su empresa en las redes sociales.

Hagamos una comparación que nos ayude a entender mejor los alcances de esta labor, viendo cómo se hace la publicidad impresa de una tarjeta o volante. Veamos:

1) Contratas a un diseñador para que te diseñe una volante o tarjeta.
2) Vas a una imprenta o centro digital de impresión para que te impriman ese diseño. A veces el diseñador es parte de la misma empresa de impresiones, con lo cual de todas maneras pagas por ambos servicios.
3) Ya teniendo el material publicitario impreso, inviertes tiempo o dinero para que alguien te distribuya esa publicidad.

Ahora bien, ¿te genera ventas seguras el trabajo del diseñador, el de la imprenta y el repartidor de volantes con cada entrega?

Usualmente entregamos esta publicidad en las inmediaciones de nuestro local comercial o en un determinado sector de la ciudad cuyos habitantes identificamos con el perfil de la persona que potencialmente necesita de nuestro servicio o producto.

El hecho de no poder hacer una caracterización previa de cada una de las personas para decidir si la volante es o no para ella, hace que el porcentaje de conversión, entre volantes entregadas y ventas realizadas, sea definitivamente muy bajo. Prácticamente dependemos de que cada persona que recibe la volante decida solicitar nuestros servicios o productos.

Así mismo sucede con las publicaciones que hacemos en nuestras redes sociales con la confianza de que nuestros contactos en la red vean nuestros anuncios y que pasen la voz a sus propios contactos. Esta manera de proceder es lo que usualmente llamamos promoción orgánica (o natural). Pero las redes funcionaban de esta manera sólo en sus inicios. Hoy en día se estima que sólo el 3% o menos de nuestros contactos ven nuestras publicaciones «orgánicas», haciendo que a nuestra publicación en la red le pase lo mismo que a nuestra volante impresa…

¿Qué ganas con la distribución de tus volante impresas y con la publicación orgánica en tus redes sociales? Presencia de marca. Gracias al diseño, a la publicidad en tus redes y a la republicación en grupos sectorizados o de interés, conseguirás que tu marca haga presencia visual y digital.

Hay negocios en los cuales la presencia de marca genera más fácilmente ventas que en otros. No es lo mismo promover masajes terapéuticos, que seguros de vida o automóviles. Cada tipo de negocio en su respectivo mercado tiene su propia lógica y, por consiguiente, sus propias tasas de conversión en el proceso de identificación de clientes potenciales y en la posterior generación de ventas. Y esto aplica, bien sea porque estás haciendo volanteo impreso o porque estás desarrollando tu presencia en redes sociales.

Una gran ventaja que te ofrecen actualmente las redes sociales es la big-data que cada una de ellas tiene de sus millones de usuarios. Todas poseen mecanismos privados de búsqueda y de segmentación según las características socio económicas, necesidades, preferencias, hábitos y otro sin número de detalles que son claves para perfilar entre sus usuarios a los clientes potenciales de nuestros servicios y productos.

Además de la gestión de tu marca en las redes sociales, una adecuada y efectiva estrategia de marketing digital, dependiendo de la lógica de cada negocio en cada mercado, puede entonces combinarse con otros componentes como el marketing de contenidos (tu sitio web), las estrategias de SEO (optimización para buscadores), el email marketing y, definitivamente, las campañas de anuncios pagos a través de Facebook Ads y Google Ads.

¿Qué tan valioso sería para ti y para tu emprendimiento empresarial o social identificar la estrategia de marketing digital que mejor se adecúa a la lógica de tu operación y al entorno en el cual actúas?

Si además de garantizar la presencia de tu marca, necesitas identificar verdaderos clientes (o usuarios) potenciales para tus servicios o productos y generar ventas, entonces necesitamos conversar.

En Mentefactura, #EvolucionamosJuntos

¿…pero por qué tiene que ser «digital»?

Ten la certeza que no es por causa del COVID-19, ni por las medidas extremas de distanciamiento social que ahora hablamos de Marketing Digital. La emergencia sanitaria mundial sólo ha puesto en evidencia un hecho que desde hace casi dos décadas se viene anunciando en todos los Congresos de Marketing a nivel internacional: La necesidad de emprender con carácter de urgencia la digitalización de los procesos en todos los ámbitos de todas las organizaciones públicas y privadas y, más allá de ello, la transformación digital de toda la sociedad.

Ya se había anunciado lo caótico que podría llegar a ser, para una sociedad NO digitalizada, tener que enfrentar los altos niveles de incertidumbre del mundo actual y la experiencia de una crisis generalizada es justo nuestro mayor desafío hoy.

Ya no tiene ningún sentido sólo mercadear tal como lo hacíamos a fines del siglo pasado. Y recordando un poco, un esquema cualquiera entre tantos, repasemos juntos la secuencia de un proceso que hoy podríamos describir como modo «analógico».

Después de identificar en el mapa de la ciudad el barrio con población cuyo perfil socio económico mejor correspondencia tenía con nuestro mercado objetivo, bien podíamos emprender un proceso como el que sigue:,

1. Volanteo preliminar con publicidad (debidamente diseñada) alusiva a nuestro producto, servicio o proyecto.

2. Grupos de promotores, visitando casa por casa y siguiendo un plan de ruta, para identificar clientes potenciales.

3. Dejamos en cada hogar publicidad impresa previamente diseñada y alusiva a nuestra organización para fortalecer nuestra presentación verbal y para facilitar el contacto posterior por parte de las personas interesadas.

4. Un supervisor de campo en el mismo territorio, apoyando a los promotores de la misma ruta en los procesos de cierre de los primeros acuerdos y haciendo lista de los casos especiales que requieren un mayor seguimiento.

5. Distribución, en el mismo territorio, de boletines (idealmente periódicos) con información valiosa sobre el proyecto o las soluciones que promovemos, todo con el fin de propiciar la identificación y la fidelización a nuestra marca.

Dependiendo de los recursos de nuestra organización, estos componentes básicos siempre podían reforzarse con campañas de publicidad en los medios de comunicación (radio, prensa y televisión).

Todavía hoy es posible ver productos que se mercadean de esta manera, sobre todo considerando los niveles de acceso a Internet y de bancarización del público objetivo y de la logística de entrega. En cualquier caso, hoy por hoy, cada vez más y más productos demandan que nuestro marketing se abra a nuevos a caminos.

Creando juntos la estrategia de marketing digital (Imagen creada por ijeab – www.freepik.es).

En modo “digital”, a diferencia del «analógico», la estructura de nuestro marketing bien podría tener los siguientes componentes:

1. Un sitio web que funciona como centro de operaciones de toda la campaña y portadora de contenidos valiosos sobre nuestra marca y/o productos, debidamente estructurados secuencialmente según la lógica del proceso diálogo que esperamos desarrollar con cada visitante. Algunas pequeñas empresas no teniendo un sitio web, recurren a una página Facebook para llenar ese vacío.

2. Desarrollo de una estrategia de SEO (Search Engine Optimization), optimización de nuestro sitio en buscadores, para asegurar que las consultas de potenciales personas interesadas en nuestra propuesta de valor, puedan encontrar fácilmente a través de Google, entre otros, los contenidos de nuestra web y de nuestras redes que dan respuesta a sus inquietudes y necesidades.

3. Presencia en redes sociales (Facebook, Instagram, Twitter, etc.), con publicaciones continuas y orientadas a garantizar el desarrollo de una comunidad de seguidores a través de la animación por parte de un experto en comunicación social y a quien reconocemos como el Community Manager o Social Media Manager (Administrador de Comunidad).

4. Campañas de anuncios pagos, bien a través de Google Ads o de Facebook Ads, con el fin de aprovechar la big-data (grandes bases de datos) que estás corporaciones tienen con información de todos y cada uno de sus usuarios en relación, no sólo a su perfil socio económico, sino además a sus gustos, preferencias, búsquedas y disposiciones socioculturales, todo con el fin de identificar personas que mejor se correspondan con nuestro perfil objetivo y que además manifiesten su interés expreso en nuestra propuesta de valor (indicando su disposición a ser abordados y sus respectivos datos de contacto).

5. Comunicaciones y boletines periódicos que llegan al correo electrónico de una creciente base de datos de clientes y de prospectos con información acerca de nuestra propuesta de valor. Esta herramienta de email marketing es clave para garantizar la fidelización y el remarketing continuado.

Si no lo hemos hecho ya, querámoslo o no, este es un tiempo que exige, sin lugar a dudas, el enriquecimiento y la readecuación de todas nuestras estrategias de mercadeo. Hoy, la modalidad digital es una exigencia de primer orden.

¿Estás listo para empezar?