Puede ser que hasta hoy lo hayan sido para ti… Depende del punto de vista desde el cual estés hablando. Dame la oportunidad de compartir contigo un caso y al final tú me dices quién es el que está perdiendo el tiempo.
Vamos a suponer que tú brindas servicios como asesor de seguros de vida. En tu ciudad hay un club campestre al cual van ejecutivos de diferentes empresas con sus familias durante los fines de semana a «perder el tiempo». Un ejecutivo amigo y su esposa te hacen llegar una invitación para que tú y tu familia pasen con ellos durante el fin de semana en una fiesta de cumpleaños a la que irán otras muchas familias de la ciudad a «perder el tiempo» con ellos.
¿Dejarías pasar esta oportunidad de tener un ameno fin de semana con tu familia, estableciendo nuevas relaciones con personas que muy bien podrían reconocer en ti a un excelente asesor profesional de seguros? Poco probable, ¿verdad?
«Perder el tiempo» es un concepto relativo; depende del criterio de cada persona. Hay muchas actividades que para ti puedan ser una «pérdida de tiempo», pero para quienes las desarrollan podrían significar la oportunidad para establecer nuevas relaciones con personas afines (importante faceta de la vida que nos reporta felicidad e incluso mayores expectativas de vida), o un buen momento para vivir su pasión y expresar sus talentos. Muchas de las actividades a las cuales las personas se dedican, o acerca de las cuáles publican en las redes sociales, muy bien podrían ser clasificadas por algunos de nosotros como una «pérdida de tiempo», pero…
Según Marketing4eCommerce, las cifras de enero de este mismo año nos indican que el 49% de la población mundial, es decir, 3,800 millones de personas, utiliza una o más redes sociales. Otro impresionante dato: El 99% de estas personas, 3,750 millones, tiene hoy en día acceso a sus redes a través de su propio celular.

Las redes sociales representan en la actualidad el más grande y estructurado «club social» digital que jamás podíamos imaginar y del que muy bien nos podemos aliar para socializar nuestras respectivas propuestas de valor. Bien sea porque impulsemos una iniciativa social, cultural, espiritual, económica o política, en cualquier caso, necesitamos ser parte de ese espacio-virtual de las redes sociales y aprender la manera de agregar valor desde esa dimensión.
Al igual que el club campestre de tu ciudad tiene reglas para las fiestas y eventos que tú te propongas desarrollar allí con tu familia, del mismo modo las redes sociales tienen sus propios procesos y metodologías para la implementación de las estrategias de marketing digital que tú decidas ejecutar con el fin de dar cumplimiento a tu propia misión.
¿Te gustaría aprender al respecto?





